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letras jóvenes núm. 8, edición impresa

Pablo Neruda
Antología poética

Esta antología fue publicada en la edición del 24 de noviembre de 2004 del boletín literario letras jovenes. en homenaje a Pablo Neruda por el centenario de su natalicio.

Reseña:
Veinte poemas de amor
y una canción desesperada,
de Karina López Núñez

La poesía (Memorial de isla negra, 1964)

Amor América (1400) (Canto General 1950)

Oda al hombre sencillo Odas elementales (1954)

La pobreza Los versos del capitán (1963)

Pido silencio Estravagario (1958)

 


INFANCIA Y JUVENTUD (1904 - 1920)

En la pequeña y apacible localidad agrícola de Parral -345 kilómetros al sur de Santiago- nace el 12 de julio de 1904 el futuro poeta Pablo Neruda, hijo del matrimonio formado por don José del Carmen Reyes y doña Rosa Neftalí Basoalto.

Al igual que otras familias de modesta condición, poco es lo que se sabe de los padres del poeta, de sus orígenes y trayectoria. De su madre -una profesora primaria- se dice que escribía versos, pero no existen referencias documentales que lo confirmen. Del carácter de su padre existen testimonios que lo señalan como un hombre alegre y lleno de amigos, aunque de puertas adentro y en el seno de la familia fuese autoritario y algo déspota. Con los años será el mismo Pablo Neruda quien aporte algunos antecedentes que ayudarán a configurar el entorno familiar.

"Mis padres -escribe en sus memorias- llegaron de Parral, donde yo nací. Allí, en el centro de Chile, crecen las viñas y abunda el vino. Sin que yo lo recuerde, sin saber que la miré con mis ojos, murió mi madre doña Rosa Basoalto. Yo nací el 12 de julio de 1904 y, un mes después, en agosto, agotada por la tuberculosis, mi madre ya no existía. La vida era dura para los pequeños agricultores del centro del país. Mi abuelo, don José Ángel Reyes, tenía poca tierra y muchos hijos. Los nombres de mis tíos me parecieron nombres de príncipes de reinos lejanos. Se llamaban Amós, Oseas, Joel, Abdías. Mi padre se llamaba simplemente José del Carmen. Salió muy joven de las tierras paternas y trabajó de obrero en los diques del puerto de Talcahuano, terminando como ferroviario en Temuco."

Viudo, con pocos recursos económicos y con un hijo recién nacido por quien velar, don José enfrenta una traumática situación ante la cual adopta dos decisiones importantes [...] elige como su nueva compañera a una mujer que ya le había dado un hijo fuera del matrimonio.

Es así como entran en la vida del pequeño Ricardo doña Trinidad Candia Marverde y un medio hermano de nombre Rodolfo. Doña Trinidad es una abnegada y admirable mujer de origen campesino a quien Neruda describirá más tarde como el "ángel tutelar de mi infancia". Su devoción, su ternura harán que el poeta invente para ella una palabra y un tratamiento especial: la llamará "la mamadre", porque -según explicará - no quería ni podía considerarla como una "madrastra".

En 1910, a los seis años de edad, comienza sus estudios al ingresar al Liceo de Hombres de Temuco.

El poderío de las palabras y la fascinación por los libros serán determinantes en la formación del muchacho de Temuco. La posibilidad de asomarse a través de la lectura a tierras lejanas, a héroes admirables y aventuras prodigiosas; la desmesurada pretensión de querer saberlo todo acerca del mundo que le rodeaba, el deslumbramiento ante la naturaleza; estas serán las grandes constantes en la personalidad del futuro poeta.

En 1915, cuando tiene 11 años, escribe un pequeño poemita, un saludo semi-rimado que estampa como dedicatoria en una tarjeta postal que ofrece a la "mamadre" con motivo de su cumpleaños. Es un primer esbozo de poesía, en que expresa:

De un paisaje de áureas regiones
yo escogí para darle querida mamá
esta humilde postal.
Neftalí.

El 18 de julio de 1917 el diario La Mañana, de Temuco, da a conocer un artículo firmado por Neftalí Reyes, titulado "Entusiasmo y perseverancia".

Se trata de la primera publicación que hace el futuro poeta -a los 13 años- y que no es por cierto un poema, sino un artículo en que expresa una juvenil y fervorosa confianza en el mejoramiento de los pueblos mediante esas dos virtudes o condiciones del espíritu: la perseverancia y el entusiasmo. Uno de los párrafos de este artículo, expresa:

"Hay filósofos en el siglo presente que sólo tratan de difundir el entusiasmo y la perseverancia y sus libros son verdades sinceras y elocuentes, que leídas por todos, en especial por las clases obreras, traerían grandes beneficios a la humanidad."

El 30 de noviembre de 1918 se publica en el Nº 566 de la revista Corre-Vuela, de Santiago, el poema "Mis ojos", firmado por Neftalí Reyes. Es el primero de varios otros trabajos suyos que se publicarán en los meses siguientes.

Con estas colaboraciones, ya a los 14 años el joven Neftalí tiene poemas publicados en Santiago, además de otros varios recogidos en revistas estudiantiles de provincia.

A partir de los 15 años ya comienza a escribir en forma sostenida, llenando una serie de cuadernos que hoy se conocen como Los Cuadernos de Neftalí Reyes (o Los Cuadernos de Temuco), y que contienen más de 200 poemas. En 1920 egresa del Liceo de Hombres de Temuco, después de completar la enseñanza secundaria y obtener su bachillerato. A partir de octubre de este mismo año el joven poeta comienza a firmar sus trabajos con el seudónimo de Pablo Neruda, nombre literario que adopta debido a que su padre no miraba con buenos ojos su evidente interés por la escritura y la poesía, actividades que juzgaba ociosas y sin ningún destino.

Autor: Edmundo Olivares B.

Tomado de la página de la Fundación Pablo Neruda:

http://www.neruda.cl/index2.htm

La Poesía

Y fue a esa edad... Llegó la poesía
a buscarme. No sé, no sé de dónde
salió, de invierno o río.
No sé cómo ni cuándo,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.

Yo no sabía qué decir, mi boca
no sabía
nombrar,
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba en mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera línea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto
el cielo
desgranado
y abierto,
planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombra perforada,
acribillada
por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.

Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío
constelado,
a semejanza, a imagen
del misterio,
me sentí parte pura
del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desató en el viento.

Memorial de isla negra (1964)


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