|
Como aquella aurora
en el frío amanecer,
es tu amor que hoy
sólo me hace padecer.
Como cada noche
la brisa acaricia tu cara
tratándote de decir que yo
estoy ahí.
Como cada día el viento
alborota tus cabellos,
rosa tus labios y tú
lo ignoras sabiendo que yo estoy ahí.
Cada noche en tus pensamientos
sabes que estoy ahí,
Porque me quieres como yo a ti.
Bien sabe dios que
como cada noche,
como cada día,
como aquella aurora,
yo desespero por estar junto a ti.
Ardiendo de deseos
por besarte,
por mirarte.
Como cada mañana sólo
queda
el dulce aliento de añoranza.
|