|
Solo descuelga tu teléfono
a la hora de timbrar;
quiero contarte un secreto
que no sabe nadie más.
Dime quién conoce tus lunares,
te puedo dar la cantidad:
trece lunares en tu rostro,
ojos cafés, ¿hay alguien más?.
CORO:
Nadie como yo
se tomará la libertad,
se dispondrá a dar su tiempo
para poder contarlos.
Nadie como yo
creo que los pueda llegar a amar;
trece lunares que en el tiempo
se van perdiendo.
Yo te conozco perfectamente,
yo sé que odias cocinar,
quiero contarte un secreto...
no lo sabe nadie más.
¿Dime quién conoce tus lunares?
Te puedo dar la cantidad,
y si alguno se me escapa,
los puedo volver a contar.
CORO:
Nadie como yo
se tomará la libertad,
se dispondrá a dar su tiempo
para poder contarlos ¡ay!.
Nadie como yo
creo que los pueda llegar a amar;
trece lunares que en el tiempo
se van perdiendo ¡ay!.
|