Mi elección fue pensativa, y alguna vez dude que a quererme llegarías y tu confianza me gane.
En el parque tu y yo corríamos; hermoso aire yo respire y un canto bello decía tu nombre, que a lo lejos escuche.
Eran las aves cantando cayendo el amanecer, "miren esa flor", decían pues es "Ximena" con el.