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Mujer, resplandor de la mañana
que deslumbras a cualquiera
con la perfección de tu figura.
Mujer que alimentas el alma
y el deseo de vivir en tu lecho
para siempre.
Mujer, que con tu sabiduría
decreces mi ignorancia
y mi frustración
a cada momento.
Mujer que en tu vientre
guardas la belleza
de una nueva estrella.
Y cuando esa estrella nueva nazca,
Mujer, serás madre
y alimentarás un nuevo fruto,
con tus pechos bien formados.
Mujer, que hasta la muerte,
a tu lado,
es muy agradable.
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