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Instante
Gisel Elías López
Grupo 3.7.
Fue mágico aquel primer roce suave de nuestras mejillas,
el leve apretón de tu mano con la mía, el cruce profundo
de nuestras miradas, el fuerte latir de nuestros corazones y la
rapidez de nuestra respiración.
Fue un pequeño momento, rápido e improvisado en el
que nuestros pensamientos se confundían y la voz se nos quebraba,
haciéndonos tartamudear al hablar.
Aquel diminuto instante donde me sonroje al sentir tu mirada, el
mismo instante donde entregamos el corazón mutuamente, el
mismo momento en que la luz llegó a nuestras vidas.
Fue un trance profundo, donde no escuchábamos más
que el latir de nuestros corazones, con la mirada fija en el brillo
de nuestros ojos y la breve indecisión de sonreír.
Ante la mirada atónita de quien nos veía y el cuchicheo
silencioso de los curiosos alrededor, aún continuábamos
tomados de las manos sin decir palabra alguna, nuestras miradas
decían mucho para nosotros y no decían nada para los
miraban.
El momento terminaba y daba comienzo a una larga cuenta de suspiros
y miradas indiscretas, nuevamente cupido había flechado dos
corazones, corazones enamorados, si, nos había conquista
en un instante. |